El reto de este proyecto fue ir más allá de fotografiar un producto, había que enseñar todo lo que se puede hacer con él. Desarrollamos un recetario visual completo que demuestra la versatilidad de un ingrediente pensado para untar, hornear y rellenar, mostrando distintas aplicaciones reales en cocina y repostería.
Construimos una identidad visual propia a partir de la gama cromática de la marca, azul y amarillo, para que cada receta transmitiera energía y reconocimiento inmediato sin perder coherencia entre sí.
El resultado es un conjunto de piezas que funciona tanto como inspiración de uso como refuerzo de marca, resolviendo un briefing amplio con una misma narrativa visual sólida.